Monday, October 29, 2012

"Cooptación y resistencia" (La Jornada, 29 de octubre de 2012)

Peña Nieto con los gobernadores de "izquierda"/Foto: Marco Peláez, La Jornada
Los desesperados esfuerzos de Enrique Peña Nieto y Televisa por legitimarse mediante la cooptación de líderes de oposición no podrá borrar la profunda indignación de la sociedad mexicana por el último proceso electoral. Graco Ramírez Garrido Abreu, gobernador perredista del estado de Morelos, pierde toda credibilidad cuando junto a la imagen sonriente del presidente electo declara compartir con Enrique Peña Nieto la convicción de que "la legalidad no es negociable". El repudio generalizado a Antonio Antolini, antiguo dirigente del movimiento #YoSoy132, por haberse incorporado a Televisa es también plenamente justificado.

Estos dos personajes no son sino las más recientes adquisiciones de un sistema acostumbrado a "subir al carrito" del poder a una larga lista de figuras que después de haber criticado al autoritarismo terminan sirviéndose de él. Las personas de ese perfil revelan su baja calidad moral al preferir reflectores, dinero y poder a la congruencia, la democracia y el cambio social. En lugar de cuestionar y transformar las reglas del juego, terminan participando gustosas en el negocio de la dominación.

El sistema autoritario mexicano, hoy más vigente que nunca, necesita simultáneamente tanto de instituciones cómplices como de líderes cooptados. Los poderes fácticos saben que no es suficiente con que el IFE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación hayan hecho su parte al declarar válida la elección presidencial de 2012. Para poder gobernar de manera efectiva, también hace falta que la sociedad vea en Peña Nieto a un verdadero presidente. De otra forma se pone en riesgo el proyecto privatizador de Pemex, el pisoteo de los derechos laborales, el proyecto fiscal neoliberal y el ataque generalizado a las conquistas de la Revolución Mexicana.

Así, la anunciada asistencia de Ramírez Garrido Abreu, Ángel Aguirre, Gabino Cué, Miguel Ángel Mancera y Arturo Núñez a la toma de protesta de Peña Nieto el próximo 1º de diciembre constituye un duro golpe a las fuerzas democráticas. Con el espaldarazo al nuevo presidente, los gobernadores darán la espalda a la sociedad y consolidarán la entendible tendencia a la desconfianza de los ciudadanos en los políticos...

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Wednesday, October 24, 2012

"EU: el negocio de la democracia" (Revista Proceso, 21 de octubre de 2012)

Las campañas presidenciales en curso en Estados Unidos confirman que el sistema político estadunidense no debe fungir como modelo de referencia para nadie. Allá no existe el voto directo para elegir presidente de la República y los dólares cuentan más que los ciudadanos. El bipartidismo institucionalizado y la interminable reelección legislativa imposibilitan debates verdaderos sobre asuntos cruciales, como la desigualdad, el racismo y la corrupción. Tampoco existen organismos autónomos o tribunales electorales que organicen y califiquen las elecciones.

Las elecciones de 2012 están destinadas a ser las más caras en la historia de Estados Unidos. De acuerdo con datos de la organización Open Secrets (http://www.opensecrets.org), se estima que una vez concluido el proceso electoral todos los candidatos y precandidatos juntos (se encuentra en disputa no sólo la Presidencia, sino además una tercera parte del Senado y toda la Cámara de Representantes) habrán gastado casi 6 mil millones de dólares (casi 80 mil millones de pesos) en sus campañas.

Por sí solo Barack Obama ya ha recaudado casi 500 millones de dólares (unos 6 mil 500 millones de pesos), y en estos últimos días Mitt Romney está rápidamente cerrando la brecha. El pasado martes el candidato republicano erogó en un solo día la friolera cantidad de 13.6 millones de dólares para una sola semana de anuncios televisivos en apenas nueve estados del país.

En los hechos no existe un tope para el gasto de los candidatos presidenciales en Estados Unidos. Solamente hay un límite en caso de que el candidato correspondiente acepte financiamiento público para su campaña. Pero desde 2008 Obama se negó a recibir este apoyo para poder recaudar libremente y gastar sin límite alguno. En 2012, ambos candidatos han repetido esa estrategia...
 
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Monday, October 15, 2012

"El 'gran salto' de Peña Nieto" (La Jornada, 15 de octubre de 2012)

Angela Merkel/Foto: Jornada.com
Dos días después de que la canciller alemana, Angela Merkel, fue repudiada en Atenas por miles de manifestantes debido a su vergonzoso papel en la imposición de drásticas medidas de "austeridad" sobre el pueblo griego, Enrique Peña Nieto acudió a Berlín para ofrecer a ella y al capital financiero europeo nuevas oportunidades para saquear nuestro país. Del mismo modo en que el presidente-electo mexicano inició su gira en América Latina visitando a los más destacados representantes de la derecha continental, Álvaro Uribe y Otto Pérez Molina, ahora en Europa se reunió primero con Merkel y, hoy lunes, se encuentra con el presidente español Mariano Rajoy, del derechista Partido Popular.

Cuando Peña Nieto viajó al sur del continente fungió como vil representante del aparato de "seguridad" estadunidense al ratificar su compromiso con la guerra contra las drogas y sugerir la importación del Plan Colombia a México. Hoy, el presidente-electo actúa como vendedor de oficio al ofrecer a precio de remate nuestro tan preciado oro negro y presumir los beneficios de la "reforma laboral" que abarataría la fuerza de trabajo de millones de mexicanos.

En Alemania, el político de Atlacomulco abogó por dejar de "aferrarnos a paradigmas de carácter ideológico o a resistencias apegadas a este principio". Hace unos días, el presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, convocó a "construir un nuevo país, a dar un gran salto hacia el futuro, a superar las viejas ataduras que nos han impedido desarrollarnos conforme a las energías humanas y materiales que poseemos".

Quien los oyera juraría que los nuevos gobernantes emulan a Mao Tse-Tung con su gran salto hacia adelante y su revolución cultural. Con el acompañamiento de Televisa, Tv Azteca, la Iniciativa México y sus intelectuales orgánicos, los priístas buscan borrar de un plumazo toda la historia nacional e imponer desde las cúpulas del poder tanto un nuevo modelo económico como una nueva ideología de Estado. Pero en lugar de los principios de igualdad y justicia defendidos en su momento por el revolucionario chino, la versión mexicana busca una sociedad supuestamente "clasemediera" centrada en el individualismo, el consumismo, el conservadurismo y el entreguismo a los poderes fácticos nacionales e internacionales...

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Tuesday, October 9, 2012

"Democracia triturada" (Revista Proceso, 7 de octubre de 2012)


Leonardo Valdés/Foto: BFlores, proceso.com
Solamente alguien muy ingenuo podría ver una casualidad en la decisión del Instituto Federal Electoral (IFE) de destruir las boletas electorales de 2006 unos días antes de que termine el mandato de Felipe Calderón. Los consejeros y los magistrados electorales no se cansan nunca de declarar que todo lo que hacen está “apegado estrictamente a derecho”. Pero el caso de las boletas electorales demuestra precisamente lo contrario. Cuando fuertes intereses políticos y económicos se encuentran de por medio, las autoridades de nuestro país están dispuestas a hacer absolutamente todo, menos lo que indica la ley.

Como ya hemos argumentado en numerosas ocasiones en estas mismas páginas (más recientemente en http://www.proceso.com.mx/?p=288777), la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental y el artículo 6° de la Constitución no solamente permiten, sino que obligan al IFE a poner las boletas electorales de 2006 a disposición de los ciudadanos. Ello se refuerza con las recientes reformas al artículo 1º de la Constitución, donde quedó plasmado el principio pro persona, según el cual la interpretación de las normas relativas a los derechos humanos debe dar “en todo tiempo a las personas la protección más amplia”.

Sin embargo, el IFE, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la Suprema Corte de Justicia y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han inventado un sinnúmero de argumentos ad hoc para evadir la ley y negar las solicitudes de acceso presentadas por la revista Proceso y por miles de ciudadanos. Pero ninguna de las múltiples resoluciones y sentencias ordenan al IFE triturar las boletas de 2006 antes de que Calderón entregue la banda presidencial. Estas resoluciones tampoco prohíben al IFE permitir el acceso ciudadano a las boletas antes de la eventual destrucción del material.

Las instancias revisoras se han limitado a ratificar la decisión del IFE de negar las solicitudes realizadas hasta la fecha. No han emitido orden alguna hacia los consejeros con respecto a acciones específicas en el futuro. Si mañana una mayoría de integrantes del Consejo General del IFE quisieran poner las boletas electorales a disposición de la sociedad, podrían hacerlo sin incurrir en falta alguna...

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Monday, October 1, 2012

"Guerra de clases" (La Jornada, 1 de octubre de 2012)

Contra la reforma laboral/Foto: MPeláez,La Jornada
Consumada la compraventa de la Presidencia de la República, llegó la hora de pagar favores. La mal llamada "reforma" laboral aprobada por la Cámara de Diputados parte del diagnóstico absurdo de que son los trabajadores y no los líderes charros ni las empresas monopólicas quienes detienen el crecimiento económico. En lugar de democratizar la economía y abrir oportunidades para la movilidad social, la reforma promete consolidar la tendencia iniciada durante el sexenio de Carlos Salinas de convertir todo México en una gran maquiladora al servicio de las empresas trasnacionales.

Se cumple el sueño del gran capital y sus aliados nacionales de convertir a millones de trabajadores asalariados con seguridad en el empleo en peones de subcontratistas sin derechos ni prestaciones. La reforma facilita los despidos masivos y arbitrarios, con el recorte brutal en el pago de los salarios caídos durante los juicios laborales. El objetivo es desmoralizar a los trabajadores para obligarlos a aceptar una humillante indemnización en lugar de emprender un largo y cansado juicio para defender sus derechos ante un despido injustificado.

Los patrones entonces podrán hacer como Enrique Peña Nieto durante la elección presidencial, al utilizar su dinero para atropellar derechos y comprar su camino al "éxito". Así como Peña Nieto compró votos, los dueños compararán la cancelación de los derechos de sus asalariados. Igualmente, los trabajadores terminarán igual de agraviados y burlados que los valientes integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), quienes vieron desaparecer de la noche a la mañana su fuente de trabajo y su derecho a una vida digna.

El colofón de todo esto es que una vez que los potentados hayan expulsado a los trabajadores más incómodos o politizados, podrán recontratarlos por medio de empresas de outsourcing en condiciones miserables donde predomina la sobrexplotación, el pago por horas, condiciones insalubres, contratos de corto plazo y la amenaza constante de ser despedidos. Mientras, los jóvenes que buscan ingresar en el mercado laboral solamente encontrarían empleo precisamente en este tipo de empresas donde, además, podrán ser despedidos sumariamente después de cada uno de sus periodos de prueba...

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