Monday, November 28, 2011

El "Buen Engaño" (La Jornada, 28 de noviembre de 2011)

La semana pasada Felipe Calderón convirtió la fiesta cívica de reconocimiento a la gran valentía del pueblo mexicano de 1910 en otro pretexto para enaltecer el militarismo y el consumismo. El 101 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana fue marcado por un ostentoso desfile militar y opacado por el abusivo despliegue mediático del llamado buen fin. Una vez más, los ciudadanos y el interés público fueron relegados a segundo plano.

El buen fin no fue diseñado para mejorar la calidad de vida de todas las familias mexicanas, como señaló de manera engañosa la propaganda, sino para ayudar a los grandes empresarios a deshacerse de sus inventarios y apoyar políticamente a Calderón. Los datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (http://bit.ly/sBOkVB) son elocuentes: solamente 60 por ciento de los que acudieron a tiendas en el Distrito Federal se beneficiaron de alguna oferta o promoción y, entre ellos, 30 por ciento manifestó que el buen fin no cumplió con sus expectativas. Es decir, únicamente 40 por ciento de los consumidores estuvieron satisfechos, y la insatisfacción seguramente fue mayor en otras zonas donde el poder de compra es menor que en la capital.

Esta desilusión surge de que gran parte de las promociones no incluyó reducción alguna de precios, sino solamente facilidades de pago hasta de 48 meses, muchas veces con elevadas tasas de interés. Los que realmente se aprovecharon del buen fin fueron los bancos, las instituciones de crédito y las grandes tiendas que ahora tendrán un flujo constante de pagos mensuales y podrán cobrar de manera despiadada comisiones y sanciones a sus nuevos clientes cada vez que se les dificulte la entrega de sus cuota...

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Wednesday, November 23, 2011

"Alto a la destrucción democrática" (Revista Proceso, 20 de noviembre de 2011)

Las boletas de la elección presidencial de 2006 son la prueba material del probable fraude cometido en contra de Andrés Manuel López Obrador. Si el Instituto Federal Electoral (IFE) procede a la destrucción anticipada de estos documentos, sin primero abrirlos al escrutinio público, nos estará dando una señal inequívoca de que en 2012 estará dispuesto de nueva cuenta a imponer un ganador de manera opaca.
 
Los argumentos ofrecidos hasta la fecha por el IFE, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), el gobierno federal y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para negar el acceso a las boletas carecen de sustento jurídico y están envueltos en francas contradicciones. Se trata de argumentos ad hoc elaborados al margen de la ley con el fin de justificar una decisión estrictamente política tomada desde las más altas esferas del Estado mexicano.
 
La primera respuesta ofrecida por el IFE a la revista Proceso en agosto de 2006 fue absurda. La autoridad señaló que las boletas no estaban sujetas a la Ley Federal de Transparencia porque “no eran documentos” sino sólo “la expresión material de la preferencia electoral de la ciudadanía votante”. Tal y como lo argumentó Irma Sandoval en estas mismas páginas (Proceso 1558), esta interpretación “metafísica” no tenía sustento legal alguno ya que estas “expresiones materiales” estaban a todas luces sujetas a la Ley de Transparencia, al igual que cualquier otro documento en posesión del gobierno.
 
El segundo argumento ofrecido por el IFE resultó igual de inverosímil. Los consejeros argumentaron que la solicitud ponía en riesgo la seguridad nacional y constituía un “ataque contra valores públicos fundamentales”. Los consejeros incluso citaron en su resolución artículos de la Ley Fundamental de Bonn, Alemania, diseñados explícitamente para evitar el resurgimiento del nazismo en ese país. La insinuación era directa: los periodistas que indagaban sobre la verdad de lo ocurrido en 2006 no eran más que provocadores que buscaban subvertir el sistema democrático...
 
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Tuesday, November 22, 2011

"La Jornada y el derecho a la información" (La Jornada, 22 de noviembre de 2011)

La existencia del periodismo crítico que se ejerce en La Jornada es el mejor indicador de que, a pesar de todo, persiste la libertad de prensa en México. Los que buscan eliminar este importante medio informativo no defienden la libertad de expresión, sino buscan abrir aún más espacio a las mentiras televisivas y retornar a la época del pensamiento único. Ello a todas luces implicaría un ataque directo a nuestro derecho constitucional a la información.

El artículo Cómplices del terror, publicado en 2004 y firmado por el subdirector de Letras Libres –que dirige Enrique Krauze–, concluye de forma ominosa: “La Jornada [se encuentra] al servicio de un grupo de asesinos hipernacionalistas. Así se practica todavía el periodismo en México, espero que no por mucho tiempo”.

La primera frase es una abierta calumnia que se basa en el hecho de que La Jornada tiene un convenio de colaboración noticiosa con Gara, un periódico totalmente legal y transparente del País Vasco. La idea de que un convenio de esta naturaleza funja como correa de transmisión para subordinar el rotativo mexicano al proyecto político de ETA es tan ridícula como sería afirmar que el periódico Reforma estuviera subordinado al gobierno de Estados Unidos por tener un convenio con el New York Times.

Habría que recordar también que La Jornada cuenta con convenios similares con gran diversidad de medios, incluyendo Le Monde Diplomatique de Francia, Página 12 de Argentina y The Independent de Inglaterra. Todos estos acuerdos son necesarios y propios del ejercicio profesional del periodismo en un mundo cada vez más interconectado...
 
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Monday, November 14, 2011

"Nubosidad" (La Jornada, 14 de noviembre, 2011)

La Presidencia de la República ha pedido que por respeto a las víctimas y a sus familiares no se especule ni se lucre políticamente con la caída del helicóptero del secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora. Sin embargo, Felipe Calderón ha sido el primero en hacerlo. Asimismo, tanto el Presidente como el secretario de Comunicaciones y Transportes, Dionisio Pérez Jácome, han reiterado una y otra vez que como siempre, el gobierno federal actuará con toda transparencia, a pesar de que todo indica que la opacidad será la regla.

En su primer pronunciamiento el viernes pasado, Calderón afirmó que las condiciones de nubosidad que prevalecían... hacen pensar, ciertamente, en la probabilidad de un accidente. El sábado, Pérez Jácome se distanció de su jefe y se limitó a afirmar que solamentees probable que se haya encontrado con capas de nubosidad y quepresumiblemente estas condicionespudieron haber requerido que la tripulación buscara una ruta alterna. Es decir, todavía no contamos con información confiable siquiera sobre las condiciones meteorológicas, pero el gobierno federal da ya vuelo a su imaginación para construir una narrativa que pueda tranquilizar a la opinión pública.

Existe un evidente doble rasero. Son tachados de irresponsables e irrespetuosos los que presumen que, dado lo extraño de los acontecimientos, la muerte del secretario y su equipopudo haber sido resultado de un ataque directo. Las autoridades, sin embargo, tienen permitido especular para minimizar la relevancia política del trágico acontecimiento...

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Saturday, November 12, 2011

"De la insatisfacción a la indignación" (Revista Proceso, 6 november 2011)

Indignados en el Monumento a la Revolución
Foto: Octavio Gómez, proceso.com
Los mexicanos nos distinguimos por ser los latinoamericanos más desilusionados con nuestro sistema político. De acuerdo con el nuevo estudio de Latinobarómetro 2011 (www.latinobarometro.com), dado a conocer la semana pasada, solamente 23% de la población se encuentra “satisfecha con el funcionamiento de la democracia”, mientras que 73% de los encuestados están “insatisfechos”. La nuestra es la tasa de insatisfacción más grande de toda la región. Asimismo, de acuerdo con el mismo estudio, en México únicamente 31% de los encuestados expresa que tiene “mucha” o “algo” de confianza en el gobierno.

Estos alarmantes datos hablan muy bien de los mexicanos, quienes no tienen empacho en reconocer el mediocre desempeño de sus instituciones políticas. Mucho peor estaríamos si además de sufrir las consecuencias de la disfuncionalidad gubernamental también estuviéramos “satisfechos” con este fracaso y confiásemos ciegamente en nuestras autoridades. Los datos confirman la sana conciencia crítica de los mexicanos con respecto al desempeño gubernamental.

Esta actitud escéptica nos coloca en una situación más cercana a la cultura política de Europa que a la de los demás países de América Latina. Mientras en el “nuevo mundo” un promedio de 45% expresan “mucha” o “algo” de confianza hacia su gobierno, en el “viejo continente” el porcentaje de confianza es mucho más bajo y alcanza 29%. Lo que estimula la transformación institucional y el avance democrático no es la complacencia, y mucho menos la autocomplacencia, sino precisamente una sostenida insatisfacción ciudadana que lleve a la población a exigir más y mejores garantías a las autoridades.

Los mexicanos también tienen mucha claridad con respecto a las raíces de la crisis que actualmente aqueja al país. Señalan a la corrupción como el problema más importante, el 55% de la población la ubican como el principal asunto “que le falta a la democracia en el país”. Asimismo, la gran mayoría de la población (61%) afirma que “los que menos cumplen con la ley” en México son “los ricos”. Y solamente 22% de la población cree “que se gobierna en bien de todo el pueblo”, 2% menos que en 2010. Solamente Guatemala, El Salvador, Honduras, República Dominicana y Costa Rica tienen porcentajes menores en esta última medición...

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Thursday, November 10, 2011

"The G20´s Choice of Calderón is a grave error" (The Guardian, November 10, 2011)

The G20 committed a big mistake by naming as its chair for 2012 a possible war criminal who is in the midst of an intense electoral battle in his home country. Mexico's President Felipe Calderón will not push the G20 mandate of "promoting open and constructive discussion … on key issues related to global economic stability". His only interest will be to use this international forum for political purposes. In the context of widespread protest against global financial management, with Calderón at the helm, the G20 exposes itself to even greater popular anger.

Calderón has already convinced the G20 to move up its 2012 meeting in Los Cabos, Mexico, so that it takes place only a few weeks before the 1 July presidential elections. The Mexican president hopes to use the presence of the international leaders to boost his failing credibility and overcome his party's weakness in the polls. But precisely the opposite could be the case, since the highly-charged political environment in Mexico might lead to new social protests against the world leaders.

Calderón is particularly desperate for international recognition because on 25 November 2011, a group of lawyers, journalists, activists and academics, let by human rights lawyer Netzaí Sandoval, will bring a formal petition to the International Criminal Court (ICC) to investigate Calderón for war crimes and crimes against humanity. The petition is directed against the Mexican president and other top officials, as well as the leaders of Mexico's most important drug cartels, for refusing to follow the basic protocols that should rule armed conflicts and conducting systematic assault on the civilian population. The petition now has the support of almost 20,000 signatures online, as well as another 5-10,000 on paper.

Over the past five years, Calderón has presided over a bloodbath of historic proportions, with over 50,000 violent deaths (including at least 1,300 youth and children), 230,000 displaced people and at least 10,000 "disappeared" persons. This violence is not a normal outcome of the global economic downturn or of disputes between rival drug gangs, but indicates the existence of a full-blown humanitarian crisis. Indeed, the scale of the crisis is much larger than those in Congo, Sudan, Kenya or the Ivory Cost, all of which are presently under investigation by the ICC...
 
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