Sunday, January 31, 2010

"Otro riesgo del sueño americano" (Revista Proceso, 31 de enero de 2010)

En la actual coyuntura de discusión de la reforma política, y de cara a una posible nueva reforma electoral, habría que evitar la tentación de importar a nuestro país el modelo de competencia política estadunidense. Se equivocan quienes, como Felipe Calderón y numerosos analistas, creen que México debería seguir el esquema que existe en Estados Unidos, ya que aquel sistema es profundamente corrupto, elitista y desigual.

El fallo del pasado 21 de enero de la Suprema Corte de Estados Unidos, que elimina uno de los pocos candados existentes al financiamiento de las campañas políticas por parte de las corporaciones, revela la gravedad de la crisis del sistema de partidos de aquel país. En su voto disidente, el ministro John Paul Stevens afirmó que "la decisión de la Corte amenaza con minar la integridad de las instituciones de elección popular a lo largo de la nación. El camino que se tomó para llegar a la conclusión, me temo, será muy dañino para esta institución".

No es para menos. En su sentencia, los cinco ministros de la mayoría "conservadora" de la Corte cometen varias pifias imperdonables. Primero, confunden de manera engañosa la libertad de expresión con la libertad de contratación. De acuerdo con los juzgadores, no existe ningún otro principio –como pudiera ser el de la equidad o el del interés público– que justifique la existencia de regulación alguna a la compra de mensajes políticos por las empresas. En consecuencia, la Corte no toleró que se siga prohibiendo la contratación directa por corporaciones de propaganda a favor o en contra de candidatos durante los 30 días antes de la realización de una elección popular.

Texto completo del artículo disponible en: http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/76211

http://www.tribunadeloscabos.com.mx/newpage/index.cfm?op=por&recordID=90067&seccion=Opinion (Tribuna de los Cabos)

Wednesday, January 27, 2010

"We must open our borders to Haitian refugees" (Financial Times, January 27, 2010)

“If the mountain won’t come to Mohammed, then bring Mohammed to the mountain”. According to an ancient tale, Mohammed finally thanked God for not complying with his wish – moving the mountain would have caused countless deaths as the rocks tumbled down to reach their new location.

The international community should return to these words of wisdom when discussing how to co-ordinate aid efforts in Haiti. The best way to deal with the crisis in the short term is not to move mountains of aid to Haiti, but to move Haitians to outside locations where they can receive the support they need. Each country at the United Nations summit in New York in March should commit to receiving a specific number of displaced Haitians as short-term visitors during the initial phase of the reconstruction of Port-au-Prince.

This makes simple economic sense. It is much more effective to bring the sick to functioning hospitals, the hungry to working cafeterias and the homeless to existing shelters than to spend enormous amounts of time and energy on improvising makeshift equivalents. It is vastly more expensive to fly out daily sufficient bottled water, food and medicine from London, Paris, New York and Mexico City than to fly needy Haitians into each of these locations.

This strategy would allow aid efforts in Haiti to focus on long-term goals. Today the central concern is how to get enough tents to shelter the hundreds of thousands of homeless before the hurricane season starts in May. Instead, the international community should concentrate all its resources on the significant challenge of developing a sustainable urban development plan for Port-au-Prince.

Full text of article available at:

http://www.ft.com/cms/s/0/852da8ee-0b33-11df-9109-00144feabdc0.html

Monday, January 25, 2010

"Fronteras abiertas para los haitianos" (La Jornada, 25 de enero de 2010)

Los muros” del “nuevo orden mundial” son igual de ominosos que los muros del extinto socialismo real. Antes se criticaba ferozmente a los países que no dejaban a sus ciudadanos salir de sus fronteras para conocer “el mundo de la libertad” (the free world). En contraste, hoy nadie se atreve a poner en cuestión que los haitianos estén enjaulados en su isla destruida y se vean forzados a pelearse entre sí por las migajas de comida que caen del cielo.

Los numerosos “puentes aéreos” que se han establecido para enviar la ayuda a Haití tienen un solo sentido. El apoyo fluye hacia a Haití, pero a los haitianos no se les permite viajar en sentido contrario.

No hay duda de que la estrategia más efectiva para resolver a corto plazo las necesidades básicas de los damnificados de Puerto Príncipe sería que los países “amigos de Haiti” (hoy reunidos, tanto en Montreal como en Caracas) recibieran cada uno una cantidad específica de haitianos en calidad de huéspedes distinguidos. Sería mucho más económico y efectivo llevar los enfermos a los hospitales, los niños a las escuelas y los hambrientos a los comedores ya existentes, que gastar exorbitantes cantidades de dinero en el establecimiento de rudimentarios e improvisados servicios que no alcanzan a funcionar en las ruinas que dejó el terremoto.


Artículo completo disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2010/01/25/index.php?section=opinion&article=018a1pol (La Jornada)

http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=19950&Itemid=6537 (El Clarín de Chile)

Monday, January 18, 2010

"Periodistas delincuentes" (Revista Proceso, 17 de enero de 2010)

En 2006, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal sentó un precedente a nivel nacional al despenalizar todos los llamados “delitos al honor”, incluyendo la difamación, la calumnia, la injuria y otras figuras relacionadas con el daño moral. Con ello, supuestamente, ya no se podría amenazar o intimidar a los comunicadores que laboran en la Ciudad de México con demandas penales frívolas o temerarias. Sin embargo, pocos saben que en realidad el trabajo quedó inconcluso, ya que todavía existe un tipo penal que en manos de abogados sin escrúpulos o autoridades poco éticas podría convertirse en una poderosa arma de censura.

El artículo 342 del Código Penal del Distrito Federal impone una pena de uno a tres años de prisión y una multa de 50 a mil días de salario mínimo a la persona que “para obtener un beneficio o causar un daño, indebidamente produzca o edite, por cualquier medio técnico, imágenes, textos o voces total o parcialmente falsos o verdaderos”. Interpretada de mala fe, esta ambigua redacción podría prestarse para convertir a cualquier periodista o director de un medio de comunicación incómodo en un delincuente y mandarlo a la cárcel.

Este artículo legal viola de manera flagrante los criterios de la Comisión y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que obligan al Estado mexicano a despenalizar los delitos de prensa. Los únicos juicios que, en su caso, deberían proceder contra un medio de comunicación serían exclusivamente los de tipo civil.

Artículo completo disponible en: http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/75734(Proceso)

http://www.el-mexicano.com.mx/noticias/estatal/2010/01/18/388283/periodistas-delincuentes.aspx (El Mexicano)

Monday, January 11, 2010

Transparencia: la hora de la verdad (La Jornada, 11 de enero de 2010)

Habría que poner alto definitivo a las intenciones del gobierno por revertir los avances logrados en materia de transparencia a escala federal. Pronto se cumplirán ya tres años de la histórica reforma al artículo sexto constitucional que por consenso estableció el principio de máximo publicidad, la obligación de procedimientos expeditos, la creación de organismos garantes especializados e independientes y la publicación de indicadores de desempeño, entre otros aspectos. Sin embargo, hasta la fecha los poderes federales han rehuido su obligación de adecuar la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LFTAIP) al nuevo mandato constitucional.

Si bien esta omisión es grave, aún más lo son las recientes declaraciones del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, de que el gobierno federal está considerando dotar al Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJFA) de la facultad para revertir las resoluciones del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI). No satisfecho con las constantes evasivas que el gobierno da a los solicitantes de información, ni con imponer en el IFAI sus comisionados leales, el Ejecutivo ahora busca dar el tiro de gracia a este instituto para dejarlo reducido al papel de un ombudsman de buena voluntad sin ningún poder para obligar a los funcionarios federales a cumplir la ley.

…….

Los avances que hoy existen en la Constitución y en la ley no fueron un regalo del gobierno de Vicente Fox, sino que surgieron en primer lugar de las demandas ciudadanas y la presión que se ejerció desde el poderoso Grupo Oaxaca, integrado por destacados periodistas, académicos y grupos sociales. Hoy, la voz ciudadana lamentablemente se encuentra diluida y dividida. Urge que de una vez por todas salgamos de este largo letargo y superemos nuestras diferencias para unir esfuerzos en una nueva coalición que con fuerza y contundencia auspicie las reformas que necesitamos para la rendición de cuentas y la verdadera democratizacion de nuestra vida pública.

Artículo completo disponible en:

http://www.jornada.unam.mx/2010/01/11/index.php?section=opinion&article=016a1pol

Monday, January 4, 2010

"Laicismo, izquierda y revolución" (Revista Proceso, 3 de enero de 2009)

Más que aquél mito histórico al que algunos la reducen, la revolución es una realidad presente que distingue nuestra nación y que ha inspirado nuestra cotidiana construcción democrática. Uno de los logros más importantes de los revolucionarios de 1910 fue sin duda la irrestricta separación iglesia - Estado. La fortaleza y la dignidad del Estado laico mexicano siempre fueron ejemplos internacionales del éxito de un liberalismo progresista, y se destacan hoy más que nunca en una época de resurgimiento de fundamentalismos y sectarismos de diversa índole a lo largo y ancho del planeta.

México cuenta con un nivel de desarrollo mucho más avanzado que los Estados Unidos en la materia. En el país vecino del norte, tanto el presidente como los diputados y senadores federales juran sobre una biblia al tomar posesión de sus cargos. En más de una docena de entidades federativas de la unión americana un sacerdote inaugura las sesiones legislativas locales con una bendición pública. La moneda americana reza que su valor surge de la “confianza” que los ciudadanos tienen en dios (“in god we trust”). Las bodas oficiadas por curas, pastores y incluso chamanes, tienen valor civil. Un gran número de escuelas públicas del sur de los Estados Unidos todavía enseñan que la humanidad tiene su origen en el pecado original de Adán y Eva.

México, en contraste, es un ejemplo de modernidad y progreso. Si bien el régimen del partido del Estado estableció cuestionables pactos con los grupos más conservadores de la jerarquía católica, durante sus más de 70 años en el poder el Partido Revolucionario Institucional (PRI) nunca se atrevió a minar totalmente los cimientos del Estado laico.
Artículo completo disponible en: